Los Derechos Humanos

Estatua de la Libertad, 1886, New York City

      














 Unos de los grandes puentes de conexión entre el Derecho y la Filosofía, son sin duda, los Derechos Humanos. Constituyendo así la base ética y jurídica asentada en unos principios fundamentales y valores éticos universales. Tanto juristas como filósofos hacen referencia a ellos para hablar de ética y de fundamentos jurídicos, de hecho son la gran referencia hacía el camino correcto que debe seguir la humanidad, especialmente aquellos que tienen la potestad de hacer leyes y gobernar. 

     Los Derechos Humanos fueron declarados por  la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III) del 10 de diciembre de 1948, en París, como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse.

         Se sitúan entre el iusnaturalismo tradicional y una forma renovada de replanteamiento del iusnaturalismo, porque se dice que todos los seres humanos tienen una serie de derechos fundamentales, pero quien establece dicha afirmación de derechos es una institución: la ONU. Luego se podrá interpretar de dónde o quién o qué otorga estos derechos, pero es una asamblea social y política que acuerda hacer tal declaración. La instancia de la que emana esta declaración es humana y política. Esto lo diferencia de los demás iusnaturalismos.

     Hoy en día, se habla de diferentes generaciones de derechos humanos (derechos de 1ª, 2ª o 3ª generación):

  • Los derechos humanos de 1ª generación se refieren a los derechos de libertad.

  • Los derechos humanos de 2ª generación son los derechos económicos y sociales (son los derechos a la igualdad).

  • Los derechos humanos de 3ª generación hacen referencia a los derechos a la solidaridad (incluidos los principios ecológicos (respeto al medio ambiente, pensar en las futuras generaciones,…).


       Desde su adopción, la Declaración Universal de los Derechos Humanos se ha traducido a más de 360 idiomas (es el documento más traducido del mundo) y ha sido fuente de inspiración para las constituciones de muchos Estados que se han independizado recientemente y para muchas democracias nuevas.
    Aunque no forma parte del derecho internacional vinculante (es decir, de aplicación obligatoria), gracias a su aceptación por países de todo el mundo ha adquirido un gran peso moral.
      Las Naciones Unidas también han aprobado muchos tratados que obligan jurídicamente a los Estados a garantizar los derechos fundamentales de sus ciudadanos. Los más importantes son: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y sus dos Protocolos Facultativos (sobre el procedimiento de quejas individuales y la pena de muerte) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y su Protocolo Facultativo.
       La Declaración, junto con esos dos Pactos y sus Protocolos, constituyen la Carta Internacional de Derechos Humanos. 

     Podéis consultar la Declaración Universal de Derechos Humanos en el siguiente enlace:


Un abrazo.

Leticia.



Comentarios

  1. Este post refleja perfectamente el enfoque de este blog, la mezcla de filosofia y derecho, aparte de muchos mas aspectos claro. Enhorabuena por ello.

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  2. Muchas gracias! Esa es la intención hablar de todo un poco pero sobre todo es inevitable que trate los dos campos en los que me he formado y que me definen. Gracias por visitarme, un saludo.

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