Los Derechos del Niño

Malala Yousafzai discurso en Naciones Unidas

El pasado 20 de noviembre fue el día internacional de los Derechos del Niño, un día sin duda sumamente importante que refleja un gran paso de la humanidad.  El último acontecimiento referente a la defensa de los derechos de los niños que nos ha conmovido a todos ha sido el “Caso Malala” la niña pakistaní, que tras defender los derechos de los niños de manera anónima en un blog, con 15 años recibió un tiro en la cabeza de un grupo de talibanes en el autobús escolar por defender sus derechos como niña en internet y por asistir al colegio, ya que en su cultura lo frecuente es que las niñas a los 13 años abandonen la escuela, se casen y se dediquen a la familia y las labores del hogar. Una vez recuperada del disparo que recibió en la cabeza, fue nombrada el último Premio Nobel de la Paz por su labor en la defensa de los citados derechos y en la educación de la mujer, e incluso una fundación lleva su nombre “Fundación Malala”. Ahora vive en Birmingham (Inglaterra) con su familia, va al colegio, hace los deberes y hace vida normal de cualquier chica de 17 años, excepto cuando tiene que asistir a alguna conferencia, reunirse con políticos o mantener alguna conversación con Naciones Unidas, puesto que es una de las voces de la paz más influyentes en la actualidad.

A pesar de que cada vez somos más conscientes de lo importante que es no vulnerar ni renunciar a los Derechos del Niño, siguen existiendo en la actualidad situaciones intolerables que vulneran e infringen su protección, como las niñas de Nigeria secuestradas por el fundamentalista islámico Boko Hara, así como los millones de niños y niñas que son explotados en países del tercer mundo, y otros ejemplos que nos podrían venir a la cabeza tras escuchar las noticias o leer los periódicos.

¿Cómo nace la necesidad de regular dichos derechos en un texto legal? A consecuencia de los niños huérfanos o aquellos que procedían de familias muy pobres, durante el siglo XIX, los niños tenían que trabajar para poder mantener a su familia y así mismos, cargando con la gran responsabilidad de “buscarse la vida” y hacer frente a los problemas familiares propios de un padre de familia, siendo la gran mayoría de ellos vendidos como esclavos, prostituyéndose – sobre todo las chicas – o trabajando en las minas, en el caso de los chicos. Grandes escritores de esta época e intelectuales, como Vallés, Wiggin… escribieron sobre las drásticas y terribles situaciones que vivían estos niños en todo el mundo, alzando la voz a los políticos y a las fuerzas sociales sobre la urgente necesidad de regular los derechos de los niños puesto que el trato que estaban recibiendo debía ser concedido como intolerable e inadmisible, urgiendo lo antes lo posible un cambio radical legalmente hablando que prohibiese por completo tales situaciones en todo el mundo. De ahí que en 1948 Naciones Unidas aprobara la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde en su articulación incluía algunos artículos que amparaban y regulaban los derechos de los niños, pero esto no resultó ser suficiente para aquellos países que seguían explotando a los niños, por ello nació la necesidad de regular los citados derechos en un texto legal a parte, exclusivo e inalienable que debía ser irrenunciable para cualquier país y de obligatorio cumplimiento para todas las fuerzas políticas, el día 20 de noviembre de 1959, hace cincuenta y cinco años, nació la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por Naciones Unidas, más tarde en 1989 se firmaría por parte de la ONU la Convención sobre los Derechos del Niño desarrollada a través de dos protocolos facultativos. Cabe mencionar, que a pesar de los citados textos, el primer texto que reguló los derechos de los niños fue la Declaración de Ginebra de 26 de Diciembre de 1924.


Declaración de los Derechos del Niño

20 de Noviembre de 1959.

PREÁMBULO

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana, y su determinación de promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad,

Considerando que las Naciones Unidas han proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ella, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, opinión política o de cualquiera otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición,

Considerando que el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes  como después del nacimiento, Considerando que la necesidad de esa protección especial ha sido enunciada en la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los convenios constitutivos de los organismos especializados y de las organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño,

Considerando que la humanidad debe al niño lo mejor que puede darle,

La Asamblea General, Proclama la presente Declaración de los Derechos del Niño a fin de que éste pueda tener una infancia feliz y gozar, en su propio bien y en bien de la sociedad, de los derechos y libertades que en ella se enuncian e insta a los padres, a los hombres y mujeres individualmente y a las organizaciones particulares, autoridades locales y gobiernos nacionales a que reconozcan esos derechos y luchen por su observancia con medidas legislativas y de otra índole adoptadas progresivamente en conformidad con los siguientes principios:

Principio 1

El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Principio 2

El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

Principio 3

El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Principio 4

El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Principio 5

El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Principio 6

El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Principio 7

El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.


Principio 8

El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban  protección y socorro.

Principio 9

El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Principio 10

El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.


Los derechos de los niños contados por los niños: 



Os dejo un enlace sobre el discurso de Malala en Naciones Unidas:





Luchemos todos juntos por las injusticias que actualmente se siguen cometiendo contra muchos niños/as, los derechos de los niños son inalienables e irrenunciables, demostrémoslo y no permitamos dichas situaciones intolerables. Esta entrada os la dedico a vosotros, a todos los niños/as del mundo que cada día con vuestras sonrisas e inocencia hacéis que siga existiendo la magia, vosotros que sois el futuro y que vuestra educación debe ser uno de los problemas principales de todos los adultos que hoy gobiernan el mundo. Sois un gran pilar en la sociedad, gracias por aportarnos tanto en nuestras vidas, miles de infinitos besos y abrazos que llegan hasta el corazón. Leticia. 








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