Educar en valores


MARTHA NUSSBAUM
(1942, Nueva York)
             
 Capitalismo, plusvalía, activo, pasivo, importación, explotación, gastos, deudas, beneficios, riqueza, pobreza, bienestar, desarrollo, subdesarrollo, oferta, demanda, productos, empresa, riesgo... estos son algunos de los conceptos que la economía aporta al conocimiento del hombre. Conceptos fríos y distantes movidos por un único motor: el peculio

           El dinero es un bien inmoral por aportar un valor a otros bienes que no lo merecen e inmoral por hacer de aquel ser humano que sólo se mueve por él una persona vulnerable, material e insensible. Detrás del peculio y del que lo posee - trátese indistintamente de un individuo, de una persona jurídica, una comunidad o un Estado - debe haber otros valores que prevalezcan sobre él, unos valores éticos y filosóficos que hagan de su uso, un uso razonable y coherente, un uso inteligente que sólo lo hará aquel que tenga unas ciertas cualidades que el dinero no puede comprar, es curioso ¿verdad?. Es cierto que el dinero ha sido desde siempre el motor fundamental de los actos de todo individuo, pero hay quien actúa por dinero o sino no actúa, y hay quien actúa por devoción y no con ambición, con la esperanza de ser valorado y recompensado, porque lógicamente tiene facturas que pagar. A quién le irá mejor de los dos, algunos pensaréis que al primero y otros al segundo, la respuesta tal vez la tengáis clara al final de la lectura. Es curioso, como el que tiene poder es el que tiene el dinero, porque supuestamente posee el poder de elegir el valor que tienen las cosas: una cosa y una persona vale lo que el otro este dispuesto a pagar por ello, pero ¿y si no encontramos a esa persona que no nos valore, entonces no valemos nada? ¿qué sucede si la persona que tiene ese poder se equivoca? ¿qué sucedería si el Estado que tiene el poder de decidir en qué invertir su capital no lo hace con la diligencia debida y lo mal invierte? ¿qué sucedería si el hombre solo actuase por dinero? Todas la respuestas conducen a una única: la sociedad estaría cometiendo el error de actuar con la frialdad e insensibilidad característica de la economía y todos los conceptos con los que he comenzado el post up de hoy. 

   Lo cierto, es que hay cosas que el peculio no puede comprar, nos podemos encontrar con personas con gran fortuna y vulnerables que no posean ni educación ni cultura, al igual que nos podemos encontrar con sociedades desarrolladas con un alto índice de riqueza pero que carecen de voces políticas y religiosas. Esta es la tesis promovida por una gran filósofa estadounidense que muchos de mis lectores conoceréis, ella es Martha Nussbaum (Nueva York, 1947). La pensadora afirma que si una sociedad es promovida sólo por la economía y el capitalismo en un futuro los ciudadanos actuaran como máquinas inmorales y sin valores que actuarán únicamente por el valor del dinero, por ello es importante formar una sociedad en valores, y es ahí donde las Humanidades, en concreto la Filosofía juegan un gran papel en la formación de los ciudadanos. Si abandonamos la educación en valores, estaremos educando a personas frías, insensibles e inmorales, incapaces de pensar por sí mismos y con alto desconocimiento de su papel en la sociedad, es decir, robots sin capacidad de decisión promovidos por la avaricia, miedo y narcisismo que son los grandes obstáculos actuales según la filósofa de los buenos ciudadanos.

     En definitiva, educar en una sociedad cuyo valor sea únicamente el que el dinero esté dispuesto a dar, dejando a un lado los valores que las Humanidades enseñan y transmiten, sería abandonar tajantemente el crecimiento y la evolución del pensamiento humano, y la sociedad democrática promovida por derechos fundamentales que tantos siglos de historia y de guerras nos ha costado conseguir.

                  No dejes que nada ni nadie te diga lo que vales o no, y piensa que una persona con valores vale mucho más que otra que no los tiene, y sobre todo piensa en el dinero como ese bien que valora tu trabajo y tiempo, pero no lo conviertas en el motor principal de tus conductas, que este sea la felicidad. Por último, valora al otro por lo que es y no por lo que tiene. 

           Me despido con una respuesta que me encanta que dio Martha N. en una entrevista, ante la pregunta: "¿por dónde habría que empezar para contribuir a la defensa de la dignidad y de la justicia?", ella respondió:

    "Mirando en el interior de nuestros corazones"

        Discurso de Martha Nussbaum cuando recogió el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en 2012:



             

Espero que os haya gustado la entrada de hoy, es un lujo poder escribir para vosotros y ser valorada por vuestras visitas, muchas gracias por todo. 
Un abrazo muy grande, Leticia    

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