Curiosidades: La Tercera Ola

Holocausto 
              
              Hace tiempo que no dedico un post up a la temática de "curiosidades", ¿verdad? Yo ya echaba de menos escribiros sobre algún tema curioso, y seguro que muchos de vosotros también. El de hoy trata sobre un experimento - ¡qué cómo no! - es muy curioso, todo empezó con la siguiente pregunta:    

        ¿Cómo pudo el pueblo alemán, los ciudadanos de a pie, alegar ignorancia sobre lo que estaba pasando con los judíos? Esta fue la pregunta que un alumno le hizo a su profesor y que dio comienzo a un magnifico experimento con la mente humana: “La Tercera Ola”.

             A raíz de esa pregunta, el profesor de secundaria puso en práctica un experimento con sus alumnos con el objetivo hacerles ver como una sociedad libre puede ser transformada en un régimen fascista, demostrando a su vez que si un grupo de personas son sometidas a unas reglas y normas acaban aceptando el totalitarismo – o fascismo – como una forma de vida. Para ello, el profesor dividió su experimento en cinco días:

              En el primer día se propuso convencer a sus alumnos sobre la importancia de vivir en disciplina, y lo fundamental que es la misma para que una convivencia pacífica y ordenada. Una vez que persuadió al grupo, introdujo unas normas en el aula: estar sentados de manera perfecta adoptando una postura recta y rígida en los pupitres, todos debían llamar al profesor “señor” y antes de hablar debían ponerse de pie y dar un paso al frente. El resultado fue sorprendentemente positivo, todos los alumnos incluidos los más rebeldes, mostraron un gran interés y respeto ante esas normas autoritarias.

            El segundo día, el profesor puso una consigna en la pizarra: “Fuerza a través de la disciplina" a modo de recordatorio de lo aprehendido el día anterior y continuó escribiendo "Fuerza a través de la comunidad”. Reivindicó lo importante que era pertenecer a una comunidad y vivir por y para ella, todo ello lo hizo a través de historias inventadas. Después pidió a cada alumno, uno por uno, que repitiera las dos consignas, lo cual hizo que todos sintieran que formaban parte de un grupo, fomentando el profesor esa pertenencia inventando un saludo con la mano que todos los alumnos debían hacer para poder reconocerse entre ellos. Lo curioso es que los alumnos de las aulas de al lado, pidieron poder entrar en esa comunidad.

                En el tercer día, el profesor creó un carnet que identificaba a los miembros de grupo y que todos debían llevar obligatoriamente. Más de doscientos alumnos pidieron ser admitidos, para ello crearon un ritual donde los nuevos debían jurar fidelidad a la filosofía del grupo y ordenó a los veteranos que debían vigilar a los nuevos para que no infringieran las normas de la comunidad.

          En el cuarto día, cuando el profesor entró en el aula encontró a sus alumnos en silencio, esperando entusiasmados a que éste hablase. El profesor ese día lo dedicó a hablar de la nación, del orgullo por ella y lo importante que era hacer de su nación la mejor nación del mundo. Celebró una reunión pública con los miembros de la Tercera Ola, en la que cada candidato a presidente tenía que elaborar y exponer su programa de gobierno.

             Por último, el quinto día, cuando ya había elegido un candidato a presidente de la nación y se iba a hacer público en el salón de actos del colegio, el profesor subió al estrado, saludó con el gesto del grupo, y pidió repetir la frase “¡fuerza a través de la displina!, todos repitieron con voz fuerte y serena. Después, cuando todos estaban en silencio, el profesor encendió el televisor con el fin de presentar al nuevo candidato, y de repente apareció una pantalla en blanco, permaneciendo en ese color durante varios minutos mientras los alumnos se miraban unos a otros sorprendidos de lo que allí estaba sucediendo. Fue entonces cuando el profesor dijo:

Escuchad con atención, tengo algo importante que deciros. No hay ningún líder. No hay ningún movimiento nacional llamado la Tercera Ola. Habéis sido usados, manipulados, no sois mejores que los nazis alemanes que habéis estudiado.”

Después, el profesor puso una película sobre el TercerReich, al terminar, algunos alumnos se levantaron y se fueron decepcionados, otros lloraron, y otros sin más aprendieron una gran lección de la vida y de la mente humana.

Os dejo el enlace de un documental del programa de te "Crónicas" titulado "la pregunta", en relación a este fabuloso experimento que un día un profesor puso en práctica con sus alumnos:



Espero que os haya gustado el post up de esta semana, seguro que muchos ya habías oído hablar del experimento, para otros tal vez haya sido una novedad... el otro día leí un artículo sobre él por casualidad y me ha parecido bonito compartirlo con todos vosotros. 
Gracias por visitarme. 
Un abrazo muy grande, Leticia.


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