Datos y Red

Imagen de la Agencia Española de Protección de Datos
             
      Cada día los ciudadanos somos más consumidores de Internet, hasta el punto de depender de ello con más frecuencia. Más de la mitad de la población española se conecta a la red diariamente y la mayoría de veces a través de dispositivos móviles. Cuando descargamos aplicaciones ya sean gratis u onerosas, todos los pagos de compras online, los “me gusta”, los WhatsApp, los mensajes… todas la gestiones que hacemos en la red dejan guardadas nuestros datos personales, una huella digital que permanece guardada y almacenada en archivos donde se nos puede identificar. 

                ¿Leemos realmente las condiciones antes de pulsar “aceptar” antes de descargar una aplicación? Respecto a la información relativa a nosotros que aparece en un buscador ¿somos conscientes de si la hemos subido nosotros o si hemos dado nuestro consentimiento para que otros la pongan? ¿tiene que estar realmente ahí? ¿podemos oponernos, cancelarla, rectificarla…? Que nuestros datos los tengan compañías  que no se ajustan a las normativas locales puede llegar a generar graves perjuicios a un ciudadano español, puesto que los limites los marcan la ley. Por otro lado, ¿sabemos con certeza qué son los datos de carácter personal? Son cualquier tipo de información que directamente nos identifica, no solamente son nuestro nombre y apellidos, también es cualquier tipo de información que nos podría identificar sin ningún tipo de esfuerzo, como por ejemplo, la IP (nº que nos da acceso a internet), los “me gustas” que hacemos en las redes sociales, las compras…

           El derecho fundamental de la protección de datos está recogido en el art. 18 de la Constitución Española, donde se regula el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen, y a su vez esta protegido, por la Ley Orgánica 15/99. En España toda persona tiene derecho a saber quién, para qué, cuándo y por qué, se tratan sus datos personales y a decidir sobre su uso. Las herramientas para  su control, son las llamadas herramientas A.R.C.O. (acceso, ratificación, cancelación y oposición), siendo la cancelación y oposición las técnicas vinculadas al derecho al olvido o del derecho al borrado, ambos ponderados con derechos fundamentales, como la libertad de expresión y el derecho a la información.

           Cada vez son más los ciudadanos que van a la Agencia de Protección de Datos para reclamar sus derechos frene a los buscadores de internet, que tras poner su nombre en un buscador consideran que aparece información que atentan contra su intimidad u honor, ocasionando graves perjuicios. ¿Cómo debe interpretarse la Directiva Europea de protección de datos en relación con los frecuentes recursos que interpone “GOOGLE” según el Tribunal de Justicia de la Unión Europea? ¿Hay realmente un derecho al olvido defendido por la Unión Europea? Lo cierto es que las leyes siguen siendo locales, Internet no conoce fronteras. La Directiva europea de protección de datos 95/46/CE, entró en vigor en el año 1995, y desde entonces las comunicaciones y las nuevas tecnologías han evolucionado notoriamente, actualmente el ciudadano dispone de Smartphone, Redes Sociales, buscadores, y lugares en el ciberespacio donde alojamos una información vital. Según las encuestas, más de un 70% de los europeos están preocupados porque no pueden controlar la información sobre sus datos que puede o no haber en la red. La nueva normativa europea, destaca puntos de gran importancia, como que independientemente del domicilio social de la compañía o el lugar dónde se encuentre su sede, ésta deberá respetar las leyes locales (cualquier ciudadano podrá denunciar a la compañía ante Europa), se protegerá el derecho al olvido (cancelación y oposición de datos personales) de manera más automática y rápida en cualquier momento, asimismo potenciándose la privacidad de manera automática o por defecto, pero todavía queda pendiente que esto sea mucho más práctico y sencillo para los ciudadanos.

                En conclusión, no saber quién hay detrás, y no poder identificar realmente al usuario, es un problema que genera una gran inseguridad en la red y a su vez que sea más sencillo la suplantación de identidad, junto a la problemática de que nuestros datos hoy en día continúan sin estar protegidos, porque es prácticamente imposible borrar algo que se ha subido a la red, de hecho actualmente existen empresas que se dedican a copiar datos por si en el futuro tienen algún valor, aunque desaparezcan de la red, siguen estando en manos de las mismas.  



Nuestros datos son traducidos en cifras de dinero para las grandes empresas, y de nosotros depende fomentar gratuitamente ese enriquecimiento. 
Un abrazo muy grande, 
Leticia. 

Enlace Agencia Española de Protección de Datos: https://www.agpd.es/portalwebAGPD/index-ides-idphp.php

Enlace de Pantallas Amigas: http://www.pantallasamigas.net



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