CASO LA REINA vs. DUDLEY & STEPHENS

              
          Hoy os voy a contar una historia real que hace unos días escuché contar a un profesor de la Universidad de Harvard, como me pareció sumamente interesante me gustaría compartirlo con vosotros, para que apreciéis una vez más la estrecha relación que hay entre la filosofía y el derecho.

        Se trata de un caso muy debatido en muchas universidades de derecho, que sucedió en las cortes inglesas en el siglo XIX, una historia en hechos reales narrada en un periódico bajo el titulo “los sobrevivientes del yate Mignonette”. El relato es sobre un barco con cuatro tripulantes que se hundió en el sur Atlántico a 1,300 millas de la costa. Entre los cuatro tripulantes a bordo, estaba el capitán Dudley, el primer oficial Stephens, el marinero Brooks, y un joven muchacho huérfano de 17 años, el grumete Richard Parker, siendo éste su primer viaje en el mar y haciéndolo con el objetivo de convertirse en un hombre, en contra de la voluntad de sus amigos. Fue una gran ola lo que generó que el barco Mignonette se hundiese, gracias a un bote salvavidas los cuatro miembros de la tripulación se pudieron poner a salvo. El problema es que tenían poca comida, en concreto, dos latas de nabos, por ello decidieron no comer nada los primeros tres días, el cuarto día abrieron una de las latas de nabos y se la comieron, al día siguiente consiguieron pescar una tortuga que se la comieron junto a la lata de nabos, lo cual le permitió sobrevivir otro ocho días más. No tenían ni comida ni agua. Uno de ellos, el grumete Parker, se puso muy enfermo casi al borde la muerte a consecuencia de beber agua del mar, eso fue lo que el capitán, en el día 19 sugiriese hacer hacer un sorteo para ver quien debía morir para salvar al resto, pero uno de ellos, Brooks, se negó, no le gustó para nada la idea. Al día siguiente, mientras Brooks tenia los ojos cerrados, Dudley le hizo señas a Stephens para cominicarle que el joven muchacho debía morir, así que procedió y Dudley le dijo al muchacho que su tiempo había llegado, mientras le apuñaló con un cuchillo apuñalándolo en la vena yugular. Los tres comieron durante cuatro días del cuerpo y sangre del joven, hasta que al cuarto día de la muerte del muchcho fueron rescatados por un barco alemán, que los llevaron a Falmouth, en Inglaterra, donde fueron arrestados y enjuiciados, en realidad, Brooks fue testigo del Estado, y Dudley y Stephens fueron enjuiciado. Estos no negaron en ningún momento los hechos, siendo su defensa que habían actuado por necesidad, argumentando que era mejor que uno de ellos mueriese para que pudiesen sobrevivir los otros tres, pero al Fiscal no le consiguieron convencer, y consideró que era asesinato, por ello el caso fue a juicio.

               Ahora os pregunto, tal y como lo hizo el profesor de Harvard a sus alumnos, ¿lo que ellos hicieron fue moralmente incorrecto o correcto?

           Si lo vemos desde la perspectiva utilitarista de Bentham, la respuesta sería que si fue correcta, puesto que la idea de Bentham es la siguiente: la acción correcta, la acción justa es maximizar la utilidad. Para él la utilidad es el balance de placer sobre dolor, de felicidad sobre sufrimiento. Este pensador observó que los seres humanos nos guiamos por dos sentimientos, el dolor y el placer, gustándonos el placer y odiando el dolor, así que en ello basó su teoría moral. Tanto en la vida cotidiana, como en la política, como en la justicia, etc., la acción correcta individualmente o colectivamente es la que maximice el nivel general de felicidad. El utilitarismo de Bentham suele ser resumido con el eslogan "el mayor bien para el mayor número de gente".


         Sin embargo, si analizamos el caso desde una perspectiva kantiana y los principios morales categóricos, indudablemente es un acto inmoral por el simple hecho de que todo ser humano debe obrar de tal modo que dicho acto se pueda convertir en una ley universal, no haciéndole al prójimo lo que no te gustaría que hicieran contigo, utilizando al otro como un fin y nunca como un medio. ¿Os imagináis una ley universal que diga "toda persona que se encuentre en estado hambriento y de necesidad puede matar a otro para poderse salvar así mismo siempre y cuando el otro no tenga familia ni vida social"? ¿sería moral? No ¿Sería junto? Tampoco.






Espero que hayáis disfrutado de este polémico caso que a pesar de que surgió en el siglo XIX, actualmente continua siendo un asunto debatido en la sociedad. 
Ahora os toca a vosotros reflexionar sobre el mismo, y si queréis compartir vuestras opiniones conmigo sería un placer leeros y responderos. 
Muchas gracias por estar ahí un día más, un abrazo muy fuerte, feliz Día de la Hispanidad y feliz semana queridos lectores. 
Leticia.



«Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal»
«Obra como si, por medio de tus máximas, fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines»
«Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio»
Immanuel Kant.


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