La felicidad en Aristóteles

Pintura que representa a Aristóteles con un libro,
debido a que habla de la felicidad
como la contemplación intelectiva.

    Aristóteles fue uno de los primeros filósofos en preguntarse ¿qué es la felicidad? De es la pregunta subyace su obra Ética a Nicómaco. En el pensador griego, encontramos una conexión entre, por un lado, la felicidad y la vida buena, y por otro lado, la felicidad y la realización de las virtudes en el marco social y político de la polis.

         Según nuestro pensador, no se puede ser feliz siendo un sinvergüenza; siendo un canalla; viviendo inmoralmente;... Así, critica a los que buscan el dinero, el placer, la fama, el poder,... ya que no son más que medios para conseguir la felicidad, no la felicidad en sí, porque la felicidad es valiosa por sí misma. Asimismo, la felicidad humana ha de estar conectada con algo que sea específicamente humano y que nos distinga de los animales: la razón. La razón es la esencia humana (lo que nos diferencia de los demás animales). Por ello, Aristóteles considera al hombre como un animal racional. El hombre también es un hombre social - político - que se realiza viviendo con los otros , considerándose lo sociable como algo natural.

     Para Aristóteles, la razón es la facultad que nos conduce a la verdad y a la realización del bien. La virtud superior, para Platón, es la sabiduría, la prudencia - es decir - saber vivir, saber lo que hay que hacer en cada momento según la razón.

“Vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz.”

“El hombre feliz vive bien y obra bien, pues se dice que viene a ser una buena vida y buena conducta.”

       La felicidad se busca por sí misma, es algo perfecto y suficiente, y constituye el fin de todos los actos. La felicidad es vivir de acuerdo con la razón; la felicidad es realizar el bien desde la razón; realizar la virtud desde la razón; es una “actividad del alma”. La felicidad tiene que ver la praxis, la acción, para Aristóteles, ser feliz será el filósofo porque es el más sabio; porque es el que desarrolla más la capacidad intelectual; porque la filosofía es una actividad práctica que genera felicidad. De esta manera, discute a los filósofos que consideran que la felicidad está en el placer, en el poder, en el prestigio, en la ausencia de sufrimientos.




“La felicidad no es un habito o disposición... más bien se la debe considerar como una actividad deseable por sí misma y no por causa de otra cosa, porque la felicidad no necesita de nada, sino que se basta a sí misma. Ahora bien, se eligen por sí mismas aquellas actividades en que no se busca nada fuera de la misma actividad. Tales parecen ser las acciones virtuosas, pues el hacer lo que es honesto y bueno pertenece al número de las cosas deseables por sí mismas”.




      En definitiva, los rasgos típicos del eudemonismo en Aristóteles son, en primer lugar, filosófico, el hombre adquiere su plena felicidad desarrollando la actividad intelectual que le caracteriza, buscando o amando desinteresadamente la verdad. En segundo lugar, el aretético, la felicidad es una práctica de las virtudes (sobre todo, la de la prudencia o la sabiduría práctica). Otras virtudes que también se practican serían la generosidad, la valentía, la templanza. Y por último, hipotáctico, la felicidad está subordinada a determinadas circunstancias: los bienes del cuerpo (salud, los bienes del exterior (dinero,...) y, los bienes del alma (amistad, virtudes,...).    Aristóteles también se cuestiona si los amigos producen o no felicidad y concluye que sí porque ser feliz consiste en relacionarnos con los demás.

Os dejo un video que explica muy bien y de manera muy concisa lo que en la entrada de hoy he querido transmitiros. 




Espero que os haya gustado, ya sabéis a ser felices y a disfrutar de la vida en un término medio, que es el más sabio. 
Un fuerte abrazo, Leticia.


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