El diálogo filosófico


"Habla para que yo te conozca."

- Sócrates -  








       ¡Hola queridos lectores! Lamento muchísimo las circunstancias por las que estamos pasando todos, sin duda, el coronavirus ha invadido en nuestras vidas de una manera inesperada y poco beneficiosa, por no decir nada. A pesar de ello, me considero una persona positiva, me gusta ver la vida de una manera optimista y, sacar siempre lo bueno de las cosas. Soy consciente que de esta experiencia que estamos viviendo y que marcará un antes y un después en nuestra Historia, poco bueno podríamos sacar, pero aún así no tenemos que desmotivarnos ni perder la fuerza ni la ilusión, vamos a salir de esta, juntos podemos, pronto encontremos la salida, pronto aparecerá esa milagrosa VACUNA, pronto recuperamos la normalidad, pronto volveremos a reunirnos, pronto saldremos a flote. Mientras tanto, por favor, cuidaros, cuidaros muchísimo, aprovechad el tiempo en casa para hacer aquello que siempre hemos dejado de lado por falta de tiempo, dedicad grandes momentos a vuestra familia, cultivaros, leer, escribir, ver cine, viajad por internet, haced cursos, cocinar, amaros, reflexionar, pensad en lo que queréis cambiar de vuestra vida cuando todo esto termine, marcaros objetivos, sueños, ilusiones, pronto vamos a salir y, las personas que ahora están y queden a vuestro lado cuando todo termine, son las personas que, sin duda, merecerán la pena. 


         Hoy me gustaría hablaros de una situación que hace unos días me lleva rondando por la cabeza y, es la importancia del diálogo, lo relevante que es conversar y hablar con las personas, sobre todo, cuando hay algo que quieres decir y no sabes cómo. En esa situación, simplemente tenéis que dejaros llevar y confiar en que todo irá bien, al fin y cabo, nada se pierde ¿sabéis por qué? Porque cuando decimos lo que pensamos, lo que sentimos... transmitimos a la otra/s persona/s muchas cosas de nuestro Ser, sobre todo, honestidad, valentía, educación y respeto. Si lo pensamos bien, no se pierde nada, el temor de la respuesta de la otra parte no nos tiene que invadir ni persuadir para no decir lo que pensamos o sentimos, cierto es que la respuesta de la otra parte no lo podemos controlar, la podemos intuir - a veces - por creerla conocer, pero en realidad es algo que no depende de nosotros, por ello, se mire como se mire, siempre suma, tanto si la respuesta es la esperada como la inesperada, simplemente por la tranquilidad de decir lo que llevamos dentro, merece la pena. Por ello, os animo a que lo hagáis, a veces por no hablar ni conversar con la otra parte, nos perdemos cosas maravillosas, dejando que el temor y el miedo nos invada, cosa que no es para nada bueno, sobre todo para nuestro bienestar. 

       De dialogar y conversar sabe mucho la Filosofía, de hecho de ahí nació, gracias a las grandes conversaciones filosóficas que han mantenido a lo largo de la Historia los grandes pensadores. El primero de todos fue Sócrates, quien a través del diálogo marcó un antes y un después, de ahí que los pensadores anteriores a él, se llamen comúnmente presocráticos, quienes intantaban dar una explicación razonable a través de los mitos a los fenómenos de la ciencia. Y es que, Sócrates a través del diálogo dio un salto del mito al logos, haciendo a través de la razón pensar a la sociedad, sobre todo a sus discípulos y a los jóvenes atenienses, de hecho, por ello fue condenado a la pena de muerte. El pensador griego siempre buscaba una respuesta universal de los conceptos, sometiendo a quienes le escuchaba a  preguntas tales como: ¿qué es la belleza? ¿qué es el bien? ¿qué es la virtud?, ¿qué es la ciencia?... defendiendo así la vivacidad del diálogo abierto como método filosófico para llegar al conocimiento, método  denominado en filosofía como mayéutica

         En concreto, los grandes estudiosos de la filosofía y de la mayéutica han destacado las siguientes fases del diálogo como método para llegar al conocimiento: en primer lugar, realizar cuestiones universales como las anteriormente planteadas; en segundo lugar, dejar que el interlocutor de su respuesta, la cual será debatida por quien se la cuestiona; en tercer lugar, dejar que la discusión/debate fluya entre ambos, provocando en el interlocutor confusión sobre los pensamientos que creía saber y conocer; en cuarto lugar, llegado el momento de confusión, conseguir definiciones más universales y generales sobre las cuestiones planteadas (belleza, ciencia, virtud, bien...) y, por último, el diálogo finalizará en el momento que el interlocutor consigue alcanzar un conocimiento preciso, universal y estricto de la realidad, aunque en la mayoría de los casos, tal y como se aprecia en obras de Platón, la discusión/debate queda abierta y, por tanto, no finalizada, de hecho, motivo éste por el que hasta nuestros días la Historia de la Filosofía sigue viva, porque todavía quedan sin resolver las cuestiones que un día planteó el maestro Sócrates. 

       En suma, la finalidad de la mayéutica es que el propio alumno cree conocimiento, extraiga por si mismo el conocimiento. En definitiva, usar el diálogo para ayudar al interlocutor - alumno con un intelecto desarrollado a alcanzar el Saber. 

         A continuación os dejo un enlace de unas de las obras más importantes sobre Sócrates, escrita por Platón - ya sabéis que el maestro no escribió nada a lo largo de su vida, hablar si que habló, pero escribir, nada de nada - motivo por el que su discípulo Platón durante las distintas etapas de su vida siempre hacia referencia al pensamiento socrático, gracias a que se le ocurrió escribirlo, sino, poco o nada habríamos conocido del promotor de la Filosofía. Como os decía, a continuación os dejo un enlace a la obra La Apología de Sócrates, una obra que no tiene desperdicio, es cortita así que os animo a que la leáis, para mí es muy especial, ya que me motivó en su día para estudiar Derecho.




Por último, para estos días de confinamiento, os paso un enlace de una web donde nos recomiendan algunas películas que debemos de ver para entender el pensamiento de siete filósofos:

Películas que tienes que ver para entender el pensamiento de 7 filósofos


Espero que os haya gustado el post up de hoy, sobre todo que os haya hecho reflexionar, ya sabéis mi opinión, os animo a conversar y dialogar sobre aquellas cosas que os inquietan y queréis que la otra parte conozca, es algo que siempre suma, sin duda, nada más por la tranquilidad de  después, merece la pena. Además es un acto valiente, que si la otra parte es inteligente, siempre valorará. Del temor y del miedo no nacen las grandes cosas de la vida. 
Cuidaros mucho por favor, no salid de casa hasta que todo esto termine, seguro que todo irá bien, un fuerte aplauso para nuestros profesionales sanitarios, para las personas que están en los supermercados, para las fuerzas de seguridad del Estado, para todos aquellos que están viviendo en primera mano las consecuencias del coronavirus y, sobre todo para los científicos que están trabajando a contrareloj por la vacuna que ponga fin a esta pesadilla. 
Un fuerte abrazo virtual, con todo mi cariño y amor, Leticia. 

     












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