Estoicismo



«Algunas cosas dependen de nosotros y otras no dependen de nosotros»

- Epicteto -


¡Hola queridos lectores! ¿Qué tal estáis? Espero que muy bien, al menos espero que estéis combatiendo este calor de la mejor manera posible. Hoy os voy invito a reflexionar sobre una corriente filosófica que nació en la Antigua Grecia y, que en la actualidad está muy de moda dado a su gran utilidad práctica, sobre todo, para afrontar con fuerza y optimismo algunos problemas y dificultades propias de la vida. Y es que - como veremos - la filosofía estoica es percibida como el arte de diferenciar lo que se encuentra bajo nuestro control de lo que no, invitándonos así a actuar en consecuencia, esto es, como una especie de guía de vida o principios a seguir que nos ayudan a tomar mejores decisiones y a llevar a cabo acciones más eficientes.

Todo comenzó cuando Zenón de Citio - un comerciante fenicio - sufre un naufragio, lo pierde todo y debe comenzar de cero, así que en vez de amargarse en su propia angustia o decirse así mismo con negatividad "qué mala suerte tengo", decide con optimismo ir a una librería en busca de una solución, entre los libros, lee a Jenofonte y a través de él descubre al padre de la filosofía: nuestro querido Sócrates. Tras leer a Jenofonte, le pregunta al librero dónde puede encontrar a un hombre como Sócrates y, éste le responde que en Crates de Tebas, filósofo de la escuela cínica y el primer maestro de Zenón de Citio. Con el tiempo, el pensador estoico fundó su propia escuela de filosofía, el estoicismo, afirmando que gracias a un naufragio vivió una vida próspera y, que gracias esa "desgracia" la fortuna quiso que tuviera más tiempo para filosofar. 

El estoicismo nos muestra que dependiendo de cómo sea nuestro lenguaje interior, así vamos a percibir la realidad, dado que lo que decimos sobre lo que nos ocurre, dependiendo de si lo consideramos "buena o mala suerte" o "una bendición o maldición" va tener un impacto determinante en cómo actuamos y, por tanto, en nuestra paz y confianza en la vida. Así pues, según la filosofía estoica nuestra fortaleza mental puede transformar las desgracias o problemas en bendiciones y en nuevas (y mejores) oportunidades.

La regla de oro del estoicismo es, en su connotación positiva: "trata a los demás como querrías que te trataran a ti" y, en su connotación negativa: "no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti", conocida ésta última también como la regla de plata.

En general, el estoicismo se basa en los siguientes principios que muchas personas en la actualidad aplican en su día a día y, aseguran que les va muy bien en la vida:

1) Diferenciar lo que puedes controlar de lo que no. Según Epicteto únicamente podemos controlar lo que deseamos, lo que hacemos y lo que decimos, el resto no depende de nosotros, entendiendo que si nos centramos en lo que no podemos controlar es imposible vivir en paz y feliz. 

2) Actuar con virtud. Una vez que nos centramos en lo que podemos controlar, debemos actuar con virtud, esto es, actuar con sabiduría, con valentía, con justicia y con coraje tanto en nuestros pensamientos, acciones y deseos, convirtiendo la virtud en un estilo de vida, aplicándola en todas las esferas de la vida.

3) Aceptar aquello que no podemos cambiar, es decir, aquello que no está bajo nuestro control, esto es, aquello que se encuentra fuera de nuestros deseos, acciones y de lo que podemos o no decir y/o pensar. Aceptarlo, seguir adelante y evolucionar como persona, es decir, como convertirnos en la persona que queremos ser. La aceptación supone según los estoicos, abrazar lo que no podemos cambiar, aceptarlo como mejor podamos, librándonos así de frustraciones, anhelos, deseos y sufrimientos innecesarios. 

Los estoicos reivindicaban la impasibilidad y el dominio de las emociones como garantía de la felicidad. A continuación os dejo un video que os puede gustar:




En definitiva, si distinguimos nuestro rango de acción identificando qué es lo que podemos controlar y que no, transformando las emociones negativas a través de la razón en emociones positivas, centrándonos en el momento actual, evitando el sufrimiento emocional por el pasado o el futuro, dominando nuestros pensamientos evitando preocuparnos por las cosas externas y, reflexionando cada día para mejorar, según los estoicos llevaremos una vida más tranquila y feliz. 

¿Os animáis a ponerlo en práctica? Si que es cierto que la filosofía estoica tiene en la práctica un gran impacto en el bienestar de las personas, además no es necesario asumir todos los postulados estoicos, sino más bien, os animo a que pongáis en práctica aquellos que se ajusten más a vuestra vida, bien para modificar ciertos patrones o para mejorar aquellas áreas de la vida que deseáis potenciar, aprendiendo a no sufrir por los eventos externos, distinguiendo entre lo que podemos controlar, como nuestros pensamientos y acciones, de lo que no, esto es, el clima, la política, la economía, las acciones de los demás, lo que otros dicen o piensan de nosotros, etc... 


Muchas gracias una vez más por visitar el blog, os deseo un feliz y bonito fin de semana. 

Con todo mi cariño y amor, Leticia.







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