La Generación del 98


        Los últimos años del XIX y el XX fueron años de grandes cambios políticos y culturales, que coinciden con la figura de nuestro pensador Miguel de Unamuno (1864- 1936), en el que influye muchísimo Balmes, Donoso Cortés, Zeferino González, Sanz del Río y Pi y Margall. La producción filosófica que tendrá lugar en el siglo XX, sobre todo hasta la llegada de nuestro sistema democrático, será, mayoritariamente de contenido  religioso y político. La filosofía española en el primer tercio del siglo XX estuvo condicionada en cierta medida, por la pervivencia del espíritu krausista, la voluntad de europeización y la superación de la estrechez dogmática del primitivo krausismo. La voluntad de europeización se conjuga con la reflexión sobre la propia historia de la patria, en trance de derrota, y produce el fenómeno cultural- filosófico llamado Generación del 98.
         
           La Generación del ´98 intenta sintetizar todo lo anterior  y  realizar una metafísica atendiendo a datos de observación sensible (positivismo) en los primeros años de este periodo histórico. La Restauración queda  dividida en dos, por las regencias del país: por una parte, el reinado de Alfonso XII  (1875-1885), en el que se da fin a la Guerra Carlista en el 1976 y a la Guerra de Cuba en el 1878 y, por otra parte, la Regencia de María Cristina (1885-1902), su esposa, por la precipitada muerte del monarca, que tendrá que hacer frente a la Crisis del 98, con la pérdida de Cuba.


       A comienzos de siglo el sistema de la restauración está en crisis: el desastre de Cuba, la  desaparición de Cánovas y Sagasti, la Guerra de Marruecos, la influencia del ejército en la política española. El  país intenta dar solución a los problemas  desde sus dos partidos del momento: el conservador, con Antonio Maura, y el liberal, con Canalejas.  En 1923,  Miguel Primo de Rivera  da un golpe militar, acabando así con la Restauración. Hubo dos momentos políticos durante esta dictadura.  Al comienzo de la dictadura, la economía obtuvo un incremento considerable. A partir de 1926,  de nuevo vinieron los problemas, que remataron la dictadura  con el crack de la bolsa de Nueva York en 1929.  
                   

            El rey Alfonso XIII,  pretende volver a la Restauración y la Constitución de 1876. Pero junto con la caída del dictador, posteriormente, tendremos la caída del monarca. En el primer gobierno presidido por Berenguer, los republicanos y socialistas se unen en el pacto de San Sebastián, en 1930,  para acabar con la monarquía, y así en la Sublevación en Jaca fracasaron y fueron fusilados. Todos estos problemas hicieron que Alfonso XIII nombrara a otro presidente. Se convocan elecciones y ganan los republicanos, comenzando así la II República Española.
     

    En 1931 comienza el periodo republicano con su Constitución propia, que conlleva dos periodos. La primera etapa,  el correspondiente al bienio republicano de izquierdas (1931-1933). La segunda etapa, correspondiente al bienio republicano de derechas, estaba presidida por gobiernos radicales y tuvo que afrontar la Revolución de 1934. En estos momentos, España quedó divida en “las dos Españas".
     

       Es entonces, durante todo este periodo histórico donde se enmarca la llamada Generación del 98. Bajo esta expresión entendemos a un grupo de escritores que se hacen eco de la conciencia nacional herida por el fatal acontecimiento sellado con esa fecha. La preocupación por España, la angustia nacional, lleva a una interiorización del espíritu mediante reflexiones de alto sentido interpretativo de la historia y de la cultura.  Al menos, se han dado, en el 98, cuatro generaciones más (fueron numerosas las figuras que pensaron en torno al 98), y que lo que realmente consideramos con la Generación del 98, sólo serían aquellos hijos del tiempo nacidos entre 1861 y 1875, aquellos que vivieron profundamente la crisis.
           

          El nivel de la “inteligencia española” recupera altura. En lo que se ha llamado la “edad de Plata”, hay personalidades muy importantes: pintura, música, poesía, filosofía, entre ellos, se encuentran Unamuno, Simarro, Ruibarro, Machado, Lorca.
     

        El pensador Miguel de Unamuno vive esta transición de una manera muy propia. Unamuno, Baroja, Azorín, Valle- Inclán, Maeztu. Ellos mismos rechazan ese título. Pues consideran que para  que haya una Generación ha de haber una manifestación espiritual. Tuvieron una voluntad de estilo, eso sí. Pero no sólo ellos se dieron cuenta de la decadencia del país. Hubo al menos cuatro generaciones del 98. Todos viven la Generación del 98; pero no la viven igual: unos jóvenes y otros mayores.
          

            Sus temas son: -¿Qué es España? -¿El futuro? -¿Qué había que hacer? El propio Valera ya se dio cuenta. Además de los literatos hay una juventud formada por historiadores que indaga en los documentos: Asín Palacios, Menéndez Piral. Se inicia una labor positiva, en todos los ámbitos: Historia, Psicología. Hay una vuelta al trabajo. Esta es la etapa que inicia la Filosofía. Se pone en contacto con la ciencia positiva, donde  ya el filósofo no es sólo hombre de letras, por ejemplo, Salmerón, en torno a 1886 ya proclama que  vayamos a las cosas. Este  giro se nota en toda la sociedad.
               

              Pero ¿cuándo surge realmente la denominación de la citada generación? ¿cómo surge llamar a esta generación la “Generación del 98”?  Todo sucedió en el periódico El Sol,  Ortega y Gasset publica en 1913 un artículo diciendo  que hay que hacer o literatura o ciencia, dirigiéndose a la competencia. Dice: nosotros que tenemos 30 años, que tenemos el escudo en blanco, la generación del 98, construyamos a España, construyamos el futuro. ¿Dónde están los hombres de mi tiempo?
            
                Al día siguiente Azorín: en el ABC, publica un artículo donde le responde a José Ortega y Gasset, diciendo:
            

              La Generación del 98 somos nosotros. En aquellos años vosotros teníais 13 años. Y si teníamos maestros, pertenecen a la Generación del 68.
                        

           Queda entonces para la historia la idea de que la Generación del 98 son los que nombró Azorín en aquel artículo: Valera y Pi i Margall,  74 años en el 98.  Padres entre 25-50 del siglo XIX: Ortega y Lara, Pereda, Salmerón, Giner de los Ríos, Gumersindo, Pérez Galdós, Sales y Fenez, Joaquín Costa, Pompeyo Gener (49 años). Del año 50 hasta final, vieron el problema de España con distinta experiencia, con Pardo Bazán, Clarín, Menéndez Pelayo, Méndez Bejarano, J. Margall, Dorado Montero, Vázquez de Mella, Felipe Trigo, Federico Urales, Rafael Altamira, Blasco Ibáñez, Rubial, Manuel Bueno.

Os dejo un video sobre esta maravillosa generación:


Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=v5NZmNy7HRE

Y otro sobre la célebre frase de Miguel Unamuno "venceréis pero no convenceréis": 


Espero que hayáis disfrutado de esta lectura. 
 Tened un feliz domingo. Os deseo un semana llena de alegrías. Un abrazo muy grande. 
Leticia.

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